La reforestación masiva es urgente para frenar el cambio climático

Sembrar árboles es una de las formas que tenemos de frenar el cambio climático que debe, sin embargo, sumarse a otras acciones globales urgentes.

Los árboles ayudan a absorber parte del exceso de dióxido de carbono que los humanos han estado agregando a la atmósfera de la Tierra en el siglo pasado. Es un servicio valioso, teniendo en cuenta que todavía liberamos alrededor de 1.175 toneadas de CO2 por segundo, en promedio, y este gas que atrapa el calor puede permanecer en la atmósfera durante siglos.

Sabemos que la Tierra necesita más árboles. Y a pesar de que estamos haciendo muy poco sobre el cambio climático en general, estamos plantando árboles: de hecho, la cobertura mundial de árboles ha aumentado aproximadamente un 7% en los últimos 35 años.

Sin embargo esta noticia, aunque parece positiva, es apenas una gota en el mar, ya que el número total del árboles del planeta ha disminuido un 46% desde los albores de la agricultura hace aproximadamente 12.000 años.

Hoy en día, estamos agregando principalmente árboles de crecimiento más lento en latitudes más altas, que son menos efectivos al absorber carbono, al tiempo que se pierden rápidamente árboles en los trópicos. Solo en 2017, por ejemplo, la Tierra perdió alrededor de 39 millones de 15.8 millones de hectáreas de cobertura de árboles tropicales, lo que es como perder 40 campos de fútbol de árboles cada minuto durante un año.

Los pulmones del mundo

Además de detener la deforestación, necesitaremos agregar muchos más árboles en muchos más lugares de distintas características regionales y alturas, aunque los bosques tropicales son los de mayor efectividad al capturar CO2.

Según el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) de las Naciones Unidas, agregar mil millones de hectáreas de bosques podría ayudar a limitar el calentamiento global a 1.5 grados Celsius por encima de los niveles preindustriales para 2050. Eso aún es mucho calentamiento -y será terrible- pero es mucho mejor que 2 grados Celsius.

Debido a que no sabemos cuánto dióxido de carbono crearán los humanos, o cómo responderán los árboles, no está claro cuánto podrán colaborar los árboles más allá del año 2100. Es por eso que otras acciones son necesarias, como por la eliminación de la carne de las dietas, según recomendación de la ONU, y la reducción del uso de combustibles fósiles para la producción de energía.

Debido a que no sabemos cuánto dióxido de carbono crearán los humanos, o cómo responderán los árboles, no está claro cuánto podrán colaborar los árboles más allá del año 2100. Es por eso que otras acciones son necesarias, como por la eliminación de la carne de las dietas, según recomendación de la ONU, y la reducción del uso de combustibles fósiles para la producción de energía.

Fuente: Ir21

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *